No todo lugar donde mire ayuda igual
Por Giovany Quintero
«Alzaré mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.»
Salmo 121:1-2 · Reina-Valera 1909
El salmista empieza con una pregunta honesta, no con una respuesta ya resuelta: «de donde vendrá mi socorro». No finge tener claro de antemano dónde encontrar ayuda. Mira a los montes — un lugar donde en su época se buscaba refugio, y también donde se levantaban altares a otros dioses — y se pregunta si eso basta.
La respuesta que se da a sí mismo redirige la mirada: no hacia el monte en sí, sino hacia quien hizo los cielos y la tierra, incluyendo esos mismos montes. El socorro no viene del lugar donde parece más visible la ayuda, sino de quien está detrás de todo lugar.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de fortaleza y ánimo.
Para pensarlo hoy
- Nombre dónde ha estado buscando ayuda últimamente.
- Pregúntese si esa fuente puede sostener lo que realmente necesita.
- Redirija su mirada a Dios, no como último recurso, sino como el primero.