Salmo 121:1-2: Mi Socorro Viene de Jehová — Devocional Corto

Lago en calma con aguas tranquilas al amanecer

Devocional corto
Salmo 121:1-2 · Mirar en la dirección correcta
Salmo 121:1-2

No todo lugar donde mire ayuda igual

«Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.»

Salmo 121:1-2

El salmista empieza con una pregunta honesta, no con una respuesta ya resuelta: «¿de dónde vendrá mi socorro?». No finge tener claro de antemano dónde encontrar ayuda. Mira a los montes — un lugar donde en su época se buscaba refugio, y también donde se levantaban altares a otros dioses — y se pregunta si eso basta.

La respuesta que se da a sí mismo redirige la mirada: no hacia el monte en sí, sino hacia quien hizo los cielos y la tierra, incluyendo esos mismos montes. El socorro no viene del lugar donde parece más visible la ayuda, sino de quien está detrás de todo lugar.

Para pensarlo hoy

  1. Nombre dónde ha estado buscando ayuda últimamente.
  2. Pregúntese si esa fuente puede sostener lo que realmente necesita.
  3. Redirija su mirada a Dios, no como último recurso, sino como el primero.

Oración

Señor, hoy alzo mis ojos y reconozco que mi socorro viene de ti, no de lo que parece más a la mano. Ayúdame a buscarte primero, no al final. Amén.

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