Osito de peluche acostado en una cama con sábanas blancas bordadas

Devocional para niños
Salmo 3:5 · Dios me cuida de noche
Salmo 3:5

Duermo tranquilo: Dios me cuida

Por Giovany Quintero

«Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.»

Salmo 3:5 · Reina-Valera 1909

¿Te da miedo la oscuridad o te cuesta dormirte cuando estás preocupado? A David le pasó algo parecido, y mucho más fuerte: cuando escribió este salmo estaba huyendo de su hijo Absalón, que quería quitarle el reino (2 Samuel 15:13-14). Aun así pudo decir: «Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo».

Fíjate en el orden: se acostó, durmió y despertó. Había peligro, pero David descansó porque sabía que Dios lo sostenía, es decir, lo cuidaba y lo mantenía firme. Otro salmo dice que el que nos guarda «no se adormecerá ni dormirá» (Salmo 121:4). Mientras tú duermes, Dios sigue despierto cuidándote.

Esta noche, cuando apagues la luz y sientas miedo o tengas muchas ideas en la cabeza, puedes hablar con Dios como con un amigo. Cuéntale lo que te preocupa y confía en que él te cuida. Dormir tranquilo no significa que no haya problemas, sino que sabes quién cuida de ti.

Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre la paz. Lee también Salmo 118:6: Dios está conmigo, no temeré.

Para hacer hoy

  1. Antes de dormir, habla con Dios y cuéntale lo que te preocupa o te da miedo, con tus propias palabras.
  2. Aprende esta frase corta: “Dios me cuida”. Repítela cuando te cueste dormirte.
  3. Al despertar, dile “gracias, Dios” por haberte cuidado toda la noche.

Oración

Dios, gracias porque nunca duermes y me cuidas toda la noche. Cuando tenga miedo, ayúdame a acordarme de que estás conmigo. Amén.

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