Dios nos hizo y somos suyos
Por Giovany Quintero
«Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.»
Salmo 100:3 · Reina-Valera 1909
¿Sabes quién te hizo? Este salmo es una canción de alegría, y en el versículo 3 dice algo que puedes aprender hoy mismo: Dios te hizo. Lo dice así: «él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos». Nadie se hizo a sí mismo; Dios nos dio la vida, el cuerpo, la voz y hasta la risa que tenemos.
Después el salmo usa una imagen muy bonita: «pueblo suyo somos, y ovejas de su prado». Un prado es un campo verde donde comen las ovejas. Una oveja no tiene que preocuparse por dónde habrá agua o hierba, porque su pastor la cuida. Pues tú eres como esa oveja: eres de Dios y él te cuida.
Por eso el salmo termina invitando a darle gracias y a alabarlo (Salmo 100:4). Si sabes que Dios te hizo y que eres suyo, puedes sentirte seguro, aunque a veces alguien te diga cosas feas o te sientas solo. Eso no cambia lo que Dios dice de ti: le perteneces y te quiere mucho.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre el amor de Dios. Lee también Salmo 19:1: el cielo habla de Dios.
Para hacer hoy
- Mírate en el espejo y di en voz alta: “Dios me hizo”. Luego da gracias por una cosa de ti que te guste.
- Dibuja una oveja y escribe debajo: “Soy de Dios”. Pégala donde puedas verla todos los días.
- Cuéntale a alguien de tu familia que Dios nos hizo y nos cuida como un pastor cuida a sus ovejas.