Surcos de siembra en un campo recién labrado

Devocional corto
Salmo 126:5 · Lo que se siembra llorando
Salmo 126:5

Sembrar llorando no es sembrar en vano

Por Giovany Quintero

«Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.»

Salmo 126:5 · Reina-Valera 1909

Este salmo recuerda un regreso del exilio que parecía un sueño (v. 1) y, a la vez, pide restauración todavía pendiente (v. 4). Quienes lo cantan están en el medio: recuerdan el gozo y siguen esperando.

Sembrar con lágrimas es seguir haciendo lo correcto mientras duele: criar, perdonar, perseverar, orar sin ver nada. El versículo siguiente lo dice sin adornos: «Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente». No promete que el llanto desaparezca antes de la cosecha; promete que no es en vano: «volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas».

Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de gozo y gratitud.

Para pensarlo hoy

  1. Nombre lo que hoy está sembrando con cansancio o con lágrimas.
  2. No juzgue el valor de la semilla por lo que duele sembrarla.
  3. Recuerde que la promesa es regocijo en la cosecha, no ausencia de lágrimas en la siembra.

Oración

Señor, hay cosas que siembro hoy llorando. Ayúdame a no soltar la semilla, y a confiar en que ninguna lágrima se pierde en tu campo. Amén.

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