Sembrar llorando no es sembrar en vano
Por Giovany Quintero
«Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.»
Salmo 126:5 · Reina-Valera 1909
Este salmo recuerda un regreso del exilio que parecía un sueño (v. 1) y, a la vez, pide restauración todavía pendiente (v. 4). Quienes lo cantan están en el medio: recuerdan el gozo y siguen esperando.
Sembrar con lágrimas es seguir haciendo lo correcto mientras duele: criar, perdonar, perseverar, orar sin ver nada. El versículo siguiente lo dice sin adornos: «Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente». No promete que el llanto desaparezca antes de la cosecha; promete que no es en vano: «volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas».
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de gozo y gratitud.
Para pensarlo hoy
- Nombre lo que hoy está sembrando con cansancio o con lágrimas.
- No juzgue el valor de la semilla por lo que duele sembrarla.
- Recuerde que la promesa es regocijo en la cosecha, no ausencia de lágrimas en la siembra.