Un camino limpio
Por Giovany Quintero
«¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.»
Salmo 119:9 · Reina-Valera 1909
El Salmo 119 es el más largo de la Biblia: 176 versículos que giran alrededor de la Palabra de Dios, organizados en 22 grupos de ocho según las letras del alfabeto hebreo. El grupo de este versículo empieza con una pregunta que puede ser la tuya: «¿Con qué limpiará el joven su camino?».
La respuesta es corta: «Con guardar tu palabra». No dice “con no equivocarse nunca” ni “con pura fuerza de voluntad”, sino que el camino se limpia guardando la Palabra. El mismo salmista cuenta lo que eso implica: buscar a Dios «con todo mi corazón» y pedirle que no lo deje desviarse (119:10), aprender sus enseñanzas (119:12) y meditar en ellas (119:15).
Un camino “sucio” no es solo el de los grandes errores, sino también el de las pequeñas decisiones que se acumulan: lo que miras, lo que escuchas, cómo hablas y cómo tratas a los demás. Guardar la Palabra es llenar la cabeza y el corazón de algo que te oriente cuando llegue el momento de decidir. Y si ya tropezaste, el camino sigue abierto: puedes volver a Dios y empezar de nuevo hoy.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre la sabiduría y la guía de Dios.
Para pensarlo hoy
- Lee hoy ocho versículos del Salmo 119 (por ejemplo, 119:9-16) y subraya uno que quieras recordar.
- Decide un momento fijo de tu día (después de desayunar, antes de dormir) para leer un fragmento de la Biblia.
- Identifica un hábito que ensucia tu camino (lo que ves, lo que escuchas, lo que dices) y da hoy un pequeño paso para cambiarlo.