Hecho con propósito
Por Giovany Quintero
«Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.»
Efesios 2:10 · Reina-Valera 1909
Pablo escribe a los cristianos de Éfeso y, justo antes de este versículo, deja claro que somos salvos por gracia, por medio de la fe, y no por obras (Efesios 2:8-9). Es decir, no tienes que ganarte tu lugar a base de logros. El versículo 10 explica lo que viene después de esa gracia.
La palabra que la Reina-Valera traduce como «hechura» es en griego poiēma, de donde viene “poema”: algo hecho con intención, una obra de arte. No eres un accidente ni un producto en serie: eres obra de Dios, hecha en Cristo con un propósito.
Y esa obra tiene un propósito: «buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas». Esto quita dos presiones a la vez: la de sentir que vales por lo que logras y la de pensar que no sirves para nada. Tu vida no empieza de cero cuando decides ser útil: Dios ya preparó lugares donde puedes hacer el bien, como ayudar a un compañero, defender a alguien, servir en casa o en tu iglesia.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre el amor de Dios.
Para pensarlo hoy
- Escribe una cosa buena que sepas hacer (escuchar, dibujar, animar, organizar) y piensa cómo usarla esta semana para ayudar a alguien.
- Cada vez que te compares, recuérdate: “Soy obra de Dios, hecha con intención”.
- Haz hoy una buena obra concreta que nadie tenga que pedirte.