Amigos que te afilan
Por Giovany Quintero
«Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.»
Proverbios 27:17 · Reina-Valera 1909
Quien trabaja con herramientas de hierro sabe que se afilan rozándose: un hierro con otro. El proverbio usa esa imagen para hablar de la amistad: «y el hombre aguza el rostro de su amigo». “Aguzar” es dar filo, y aquí el «rostro» habla de la persona entera. Un buen amigo te vuelve más agudo, más claro, más firme.
Afilar tiene un costo: hay fricción y chispas. Un amigo que solo te da la razón no te afila, te deja igual. Las amistades que de verdad ayudan a crecer incluyen conversaciones honestas, a veces incómodas, siempre con respeto y cariño. El mismo capítulo lo dice de otra forma: «Fieles son las heridas del que ama» (Proverbios 27:6).
A tu edad, tus amigos y compañeros de camino moldean tus estudios, tus metas y tu fe más de lo que imaginas. Busca amigos que te animen a mejorar y sé también ese tipo de amigo: el que hace buenas preguntas, el que dice la verdad con amor, el que ora por ti y se alegra de verte crecer.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre la sabiduría y la guía de Dios.
Para pensarlo hoy
- Identifica a un amigo que te haga mejor persona y dale las gracias hoy por algo concreto.
- Pídele a alguien de confianza una opinión sincera sobre algo que quieras mejorar y escucha sin defenderte.
- Propón un hábito juntos: leer un libro de la Biblia, hacer ejercicio o reunirse una vez por semana a orar.