Salmo 73:26: La Roca de mi Corazón — Devocional de los Salmos

Raíces de un árbol antiguo y robusto

Devocional de los Salmos
Salmo 73:26 · Lo que queda cuando las fuerzas se acaban
Salmo 73:26

Cuando el cuerpo falla, hay algo que no se mueve

«Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.»

Salmo 73:26

El salmista no está describiendo un buen día. Habla de un corazón y un cuerpo que desfallecen, que llegan al límite. Es una confesión honesta de agotamiento, no una frase optimista dicha desde la comodidad. Y es justo ahí, en el desfallecimiento, donde declara que Dios sigue siendo la roca de su corazón.

Eso significa que la fortaleza que sostiene no viene de que el cuerpo aguante o de que las fuerzas alcancen. Viene de una porción que no depende de la condición física ni emocional del día. Dios no promete que nunca desfallecerás; promete ser la roca cuando eso ya está ocurriendo.

Para pensarlo hoy

  1. Reconozca sin miedo si hoy sus fuerzas están al límite.
  2. Recuerde que desfallecer no lo aleja de Dios, es precisamente donde Él se sostiene.
  3. Declare hoy que Dios es su porción, incluso si su cuerpo o ánimo no lo sienten así.

Oración

Señor, hoy mis fuerzas no alcanzan y mi corazón se siente débil. Sé tú la roca que no se mueve cuando yo no puedo sostenerme. Sé mi porción para siempre. Amén.

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