«Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.»
Salmo 103:2-3
David se habla a sí mismo: «bendice, alma mía». No es un mandato para otros, es una orden que se da a su propia alma, porque sabe que ella tiende a olvidar. La palabra «ninguno» no es casual: incluye tanto los beneficios que notamos como los que damos por sentado.
Menciona dos de ellos juntos, a propósito: el perdón y la sanidad. No los separa como si uno fuera espiritual y el otro físico y ajeno a la fe; los pone en la misma frase, como parte de la misma obra de Dios. El mismo Dios que perdona lo que hiciste mal también atiende lo que en ti está roto o enfermo, aunque no siempre en el tiempo que esperamos.
11 Septiembre Devocional de hoy Hebreos 11:1 · La certeza de lo que se espera…
11 Septiembre Estudio del versículo Hebreos 11:1 · El significado completo Hebreos 11:1 El significado…
10 Septiembre Devocional de hoy Colosenses 3:23 · Hacedlo de corazón, como para el Señor…
10 Septiembre Estudio del versículo Colosenses 3:23 · El significado completo Colosenses 3:23 El significado…
9 Septiembre Devocional de hoy Lamentaciones 3:22-23 · Nuevas son cada mañana Lamentaciones 3:22-23 Solo…
9 Septiembre Estudio del versículo Lamentaciones 3:22-23 · El significado completo Lamentaciones 3:22-23 El significado…