Amanecer dorado sobre un valle y montañas lejanas
29 Octubre

Devocional del día
Jeremías 33:3 · Orar cuando no entiendes
Jeremías 33:3

Clama a Dios, él responde

Por Giovany Quintero

«Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.»

Jeremías 33:3 · Reina-Valera 1909

En contexto

Jeremías era profeta en Jerusalén cuando la ciudad estaba sitiada por el ejército de Babilonia (32:2). Esta palabra de Dios le llega «estando él aún preso en el patio de la cárcel» (33:1): Dios le habla a un profeta encerrado, no a alguien con todas las puertas abiertas.

Dios no promete aquí una respuesta rápida ni un cambio inmediato de circunstancias; promete algo más hondo. Dice: «Clama á mí, y te responderé». Clamar es hablar con Dios cuando no tienes palabras bonitas, y quien responde es el mismo que «la hizo» y «la formó para afirmarla» (v.2): no habla alguien limitado, sino quien sostiene todo.

Después añade: «te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes». No dice que te dará todo lo que pidas, sino que te enseñará. La oración abre la puerta a entender lo que hoy no ves. Lo que Dios le muestra a Jeremías en los versículos siguientes es sanidad, perdón y restauración (vv.6-8). La respuesta de Dios puede ser más grande que la petición, aunque llegue por un camino distinto al que esperabas.

Fíjate en dónde estaba Jeremías: preso, no libre. Dios le habló mientras todavía estaba en el patio de la cárcel, no después de salir. Eso significa que tu situación actual no es un obstáculo para que Dios te hable: es precisamente el lugar desde el cual puedes clamar. No hace falta esperar a estar mejor para orar.

Si quieres entender el contexto original y el significado de este pasaje, lee la explicación de Jeremías 33:3.

Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre confiar en Dios.

Para aplicarlo hoy

  1. Clama con tus palabras: dile hoy a Dios, sin adornos, lo que te pesa y lo que no entiendes.
  2. Escucha después de hablar: dedica unos minutos de silencio o de lectura bíblica a esperar que él te enseñe algo.
  3. Anota lo que Dios te muestra en las próximas semanas: una idea, una persona, una puerta que se abre.
  4. Lee Jeremías 33 completo y fíjate en lo que Dios promete a un pueblo en ruinas (vv.6-8).

Para meditar

¿Qué estás intentando resolver por tu cuenta que podrías poner hoy delante de Dios con un clamor sincero?

Oración

Señor, tú que hiciste la tierra y la sostienes, hoy clamo a ti. Respóndeme como tú sabes hacerlo y enséñame lo que no conozco. Ayúdame a esperar con confianza. Amén.

Cada mañana publicamos un devocional nuevo. Vuelve mañana y léelo en el devocional de hoy.

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