Contento, porque Él no se va
Por Giovany Quintero
«Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.»
Hebreos 13:5 · Reina-Valera 1909
Este versículo une dos asuntos que a primera vista parecen no tener relación: el dinero y la presencia de Dios. «Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente» habla de la relación con lo material; «No te desampararé, ni te dejaré» habla de Dios. El autor las pone juntas a propósito, con un «porque» en medio.
Ese «porque» da la razón del contentamiento. No dice que estén contentos porque es lo correcto, ni porque ya tienen bastante. Dice que el motivo para no vivir persiguiendo más es una promesa: Dios no abandona. La avaricia suele nacer del miedo a quedarse sin respaldo, y la respuesta del texto no es un consejo de ahorro, sino una presencia.
Conviene notar también el «ahora». Contentos con lo que tienen ahora, no con lo que tendrían si algo cambiara. El contentamiento que describe el versículo no tiene por qué ser resignación; es dejar de medir el día de hoy contra un futuro que quizá nunca llegue y recibir con gratitud lo que hoy sí hay.
La promesa citada, además, no es nueva: el autor la toma de lo que Dios había dicho a su pueblo antes (Deuteronomio 31:6 y Josué 1:5). Los primeros lectores eran creyentes que habían sufrido «el robo de vuestros bienes» (Hebreos 10:34), y se les recordaba que lo único que nadie podía quitarles era la compañía de Dios.
Si quiere conocer el contexto original y el significado detallado de este pasaje, lea el estudio del significado de Hebreos 13:5.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de gozo y gratitud.
Para pensarlo hoy
- Pregúntese de qué teme quedarse sin respaldo, porque ahí suele esconderse la inquietud por tener más.
- Haga hoy una lista corta de lo que sí tiene y agradézcala con nombre propio.
- Lea «No te desampararé, ni te dejaré» en voz alta y póngalo delante de la preocupación que más pesa hoy.
- Practique un gesto pequeño de generosidad como señal de que su seguridad no depende de lo que acumula.
