Esperar en Dios también requiere esfuerzo, no solo paciencia
Por Giovany Quintero
«Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.»
Salmo 27:14 · Reina-Valera 1909
Este versículo cierra un salmo escrito en medio de una amenaza real —«Aunque se asiente campo contra mí»— y su consejo final no es “relájese”, es “esfuércese”. Esperar en Dios se presenta aquí como algo que exige valentía, no como una simple pausa mientras pasa el tiempo.
La frase «espera á Jehová» aparece al principio y al final del versículo, como si el salmista supiera que hace falta repetírselo. «Aliéntese tu corazón» reconoce, sin rodeos, que esperar sin ver todavía el desenlace desgasta —y que por eso hace falta pedir fuerzas para seguir haciéndolo.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de fortaleza.
Para pensarlo hoy
- Reconozca que esperar en Dios a veces exige más fuerza que actuar de inmediato.
- Pida hoy aliento para el corazón, no solo paciencia para la mente.
- Repita «espera á Jehová» como una decisión activa, no una resignación pasiva.