El miedo no puede quedarse donde hay amor perfecto
Por Giovany Quintero
«En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor.»
1 Juan 4:18 · Reina-Valera 1909
Mucho del temor que sentimos frente a Dios tiene que ver con esperar un castigo, con la sospecha de no ser suficientes o de estar a punto de fallar de nuevo. Juan describe ese tipo de temor como algo ligado precisamente a eso: a esperar castigo («el temor tiene pena»; en esta versión «pena» significa castigo).
El amor perfecto del que habla no es un premio que se gana con suficiente esfuerzo espiritual; es lo que, según este versículo, expulsa activamente ese temor cuando se recibe de verdad. No coexisten indefinidamente: donde hay amor perfecto, el miedo pierde el terreno que antes ocupaba.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre el miedo y la valentía.
Para pensarlo hoy
- Nombre un temor concreto que sienta hoy frente a Dios.
- Pregúntese si ese temor está ligado a esperar un castigo más que a una relación de confianza.
- Reciba hoy el amor de Dios como perfecto, no como algo que aún debe ganarse.