Una esperanza que no fluctúa
Por Giovany Quintero
«Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió.»
Hebreos 10:23 · Reina-Valera 1909
Fíjese en dónde se apoya la firmeza: no en la fuerza de quien espera, sino en que «fiel es el que prometió». La esperanza cristiana no se sostiene mirando el propio ánimo, que sube y baja, sino mirando a quien hizo la promesa. Por eso el autor puede pedir «sin fluctuar» sin pedir algo imposible: pide que se mire a quien no cambia.
El contexto ayuda: la carta se dirige a creyentes cansados, que habían sufrido oposición y la pérdida de bienes (10:32-34). Justo después del versículo, el autor añade: «considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras» (10:24; aquí «provocarnos» significa estimularnos). La esperanza se mantiene mejor en compañía que en soledad.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de esperanza y consuelo.
Para pensarlo hoy
- Escriba una promesa de Dios que hoy necesita recordar y póngala a la vista.
- No apoye su firmeza en su ánimo de hoy: apóyela en la fidelidad de quien prometió.
- Anime hoy a alguien a mantenerse firme; la esperanza se sostiene en compañía.