Antes de planear, entregar
Por Giovany Quintero
«Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.»
Proverbios 16:3 · Reina-Valera 1909
«Encomienda» no significa dejar de trabajar ni de planear. El libro de Proverbios está lleno de instrucciones sobre la diligencia y la planificación cuidadosa. Lo que este versículo pide es distinto: que el resultado de ese trabajo se entregue a Jehová, no que el trabajo mismo se abandone.
La palabra original detrás de «encomienda» tiene la idea de “rodar” algo hacia otra persona, como quien traslada un peso que ya no quiere seguir cargando solo. No es soltar el proyecto, es dejar de cargar en soledad la ansiedad sobre cómo va a resultar.
Y la promesa que sigue es concreta: «tus pensamientos serán afirmados». No dice que el plan nunca cambiará, dice que la mente encontrará una base más estable cuando el resultado ya no dependa únicamente de su propio control.
Este versículo aparece en un grupo de proverbios del capítulo 16 que repiten la misma idea desde distintos ángulos: el hombre propone, pero Jehová dispone. No es una excusa para la pasividad, es una invitación a trabajar con seriedad y, al mismo tiempo, soltar la necesidad de controlar cada resultado.
Si quiere conocer el contexto original y el significado detallado de este pasaje, lea el estudio del significado de Proverbios 16:3.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre la sabiduría y la guía de Dios.
Para pensarlo hoy
- Distinga entre encomendar el resultado y abandonar el trabajo; el versículo pide lo primero, no lo segundo.
- Piense en un proyecto o decisión actual cuyo resultado ha estado cargando usted solo.
- Entregue hoy, en oración concreta, ese resultado a Jehová, sin dejar de hacer su parte.
- Espere una mente más estable, no necesariamente un plan sin cambios.
