La paz que gobierna, no solo acompaña
Por Giovany Quintero
«Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.»
Colosenses 3:15 · Reina-Valera 1909
Solemos pensar en la paz como una sensación, algo que se tiene o no se tiene según el día. Pablo usa una palabra distinta: «gobierne». No pide que la paz de Dios se sienta en el corazón, sino que gobierne ahí, que tenga la última palabra, como un árbitro en una decisión.
La palabra que Pablo usa para «gobierne» se usaba en el mundo griego para el juez de una competencia deportiva, el que decidía quién ganaba. Aplicada al corazón, la imagen cambia el sentido del versículo: la paz de Dios no es solo un estado de ánimo agradable, es lo que debe decidir cuando hay conflicto interno sobre qué hacer, cómo responder, o si vale la pena una discusión.
Esto tiene sentido dentro del contexto en que Pablo lo escribe. El versículo llega justo después de una lista de instrucciones para la vida en comunidad: vestirse de compasión, humildad, mansedumbre, paciencia, soportarse unos a otros y perdonarse. La paz que gobierna no es la ausencia de fricción en esas relaciones, es lo que arbitra cómo se resuelve la fricción cuando aparece.
Y termina con una instrucción que parece un giro simple pero no lo es: «sed agradecidos». La gratitud no es un añadido opcional al final del versículo, es, según Pablo, parte del mismo movimiento: una paz que gobierna genera naturalmente gratitud, porque deja de medir cada situación según si ganó o perdió la discusión.
Si quiere conocer el contexto original y el significado detallado de este pasaje, lea el estudio del significado de Colosenses 3:15.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre la paz de Dios.
Para pensarlo hoy
- Piense en una decisión reciente donde dejó que la irritación, no la paz, tuviera la última palabra.
- Recuerde que esta paz fue un llamado «en un cuerpo», no es solo individual, también es para la vida en comunidad.
- Practique hoy dejar que la paz de Dios arbitre antes de reaccionar.
- Note cómo la gratitud aparece naturalmente cuando la paz, y no la tensión, gobierna.
