No necesita ver todo el camino
«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.»
Salmo 32:8
Elisabeth Elliot, misionera y escritora que enfrentó la pérdida de su primer esposo a manos de la misma tribu a la que después regresó a servir, enseñaba con frecuencia que Dios rara vez muestra el camino completo de una sola vez. Su guía suele llegar paso a paso, no como un mapa entregado por adelantado.
Este versículo describe exactamente ese tipo de guía: «te enseñaré el camino en que debes andar», en presente continuo, no «te mostraré de una vez todo el camino». Es una promesa de acompañamiento sostenido, no de un plan completo entregado hoy para no tener que confiar mañana.
Elliot vivió esa promesa en circunstancias que ella misma jamás habría elegido, sin tener respuestas para el porqué de lo que le tocó atravesar. Y aun así, su testimonio no fue que Dios le explicó todo, sino que la guio, decisión por decisión, en medio de lo que no entendía.
Si hoy quisiera tener claro todo su futuro antes de dar el siguiente paso, este versículo ofrece algo distinto: no el mapa completo, sino la certeza de que sus ojos están fijos en usted mientras avanza, un paso a la vez.
Para pensarlo hoy
- Nombre la decisión donde quisiera ver todo el camino antes de avanzar.
- Recuerde que la guía de Dios suele llegar paso a paso, no de una sola vez.
- Dé hoy el siguiente paso que sí ve, confiando en que el resto se irá mostrando.