Dos manos extendidas que se encuentran al atardecer
22 Octubre

Devocional del día
1 Juan 3:16 · Amar con hechos
1 Juan 3:16

El amor se conoce en lo que Cristo hizo

Por Giovany Quintero

«En esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.»

1 Juan 3:16 · Reina-Valera 1909

En contexto

La primera carta de Juan se escribió a creyentes que necesitaban seguridad en lo que creían y señales para reconocer una fe verdadera. La tradición cristiana la atribuye al apóstol Juan. En este tramo (3:11-18) habla del amor entre hermanos y lo contrasta con el ejemplo de Caín.

El versículo no define el amor con una idea, sino con un hecho: «En esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros». Juan no habla de un sentimiento: dice «hemos conocido». El amor se conoce mirando lo que Cristo hizo, y no solo examinando lo que uno siente en un día cualquiera.

La segunda mitad cambia de dirección: «también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos». Lo que Cristo hizo se vuelve patrón, y no solo consuelo. Pero Juan no se queda en lo extremo. Un par de versículos después baja a lo cotidiano: «el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?» (v.17). Para casi todos, poner la vida empieza por poner el tiempo, el dinero y la atención.

El pasaje cierra con una frase que desarma las excusas: «no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad» (v.18). No es un reproche a las palabras de cariño, sino a un amor que se agota en ellas. El amor que Juan describe se nota en lo que cuesta: una llamada que no era cómoda, un favor a destiempo, una paciencia que no estaba en los planes del día.

Si quieres entender el contexto original y el significado de este pasaje, lee la explicación de 1 Juan 3:16.

Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre el amor de Dios.

Para aplicarlo hoy

  1. Mira primero lo que Cristo hizo: antes de preguntarte cuánto amas, recuerda cuánto te amó él.
  2. Elige a una persona concreta cuya necesidad conozcas y decide qué puedes hacer hoy por ella, aunque sea pequeño.
  3. Cambia una palabra por un hecho: en vez de ofrecer ayuda sin concretar, llama, lleva, ayuda o acompaña.
  4. Revisa tu corazón por si has cerrado la puerta a alguien que sí te necesita (v.17).

Para meditar

¿A quién tienes cerca que necesite hoy un hecho de amor y no solo una palabra?

Oración

Señor Jesús, gracias porque pusiste tu vida por mí. Enséñame a amar como tú amaste, con hechos y en verdad, empezando por las personas que tengo más cerca. Amén.

Cada mañana publicamos un devocional nuevo. Vuelve mañana y léelo en el devocional de hoy.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio