A veces la historia cambia cuando alguien se levanta
Por Giovany Quintero
«Las aldeas habían cesado en Israel, habían decaído; hasta que yo Débora me levanté, me levanté madre en Israel.»
Jueces 5:7 · Reina-Valera 1909
Jueces 4 presenta a Débora como profetisa y como quien gobernaba entonces a Israel: se sentaba bajo la palmera que llevaba su nombre, entre Ramá y Bet-el, y los israelitas «subían á ella á juicio» (4:4-5). Eran tiempos difíciles: Jabín, rey de Canaán, tenía novecientos carros herrados y había oprimido con crueldad a Israel durante veinte años (4:2-3).
Débora llamó a Barac y le transmitió la orden de Dios: reunir a diez mil hombres en el monte Tabor (4:6-7). Barac respondió con una condición: «Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré» (4:8). Débora fue con él, y Dios dio la victoria (4:14-16). Ella no se atribuyó el mérito: el cántico del capítulo 5 comienza diciendo «Load á Jehová» (5:2). Su liderazgo no era autopromoción, sino obediencia: transmitió lo que Dios había dicho y acompañó a quien debía actuar.
El versículo de hoy forma parte de ese cántico y describe cómo estaba el país antes: «las aldeas habían cesado en Israel, habían decaído» (5:7). Los caminos estaban desiertos y la gente se apartaba por senderos torcidos (5:6). Débora no dice “yo lo arreglé”; dice «me levanté». Reconoce que hubo un momento en que la situación pedía que alguien se pusiera de pie, y ella lo hizo como «madre en Israel»: una imagen de cuidado y protección más que de poder.
Quizá usted no dirija un pueblo, pero sí tiene un espacio (una familia, un grupo, un trabajo, una iglesia) donde las cosas “han decaído” y nadie se levanta. El ejemplo de Débora no pide que lo haga todo sola, sino que no espere a que otro dé el primer paso cuando Dios ya le ha dado la palabra y la responsabilidad. Y es posible que, como ella, necesite a un Barac, y que un Barac la necesite a usted.
Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos de fortaleza y ánimo.
Para pensarlo hoy
- Piense en un ámbito de su vida donde las cosas “han decaído” y pregúntele a Dios si le toca a usted levantarse.
- Distinga entre liderar para destacar y liderar para servir: el cántico de Débora comienza alabando a Jehová.
- Busque a alguien con quien dar el paso; Débora fue con Barac.
- Dé gracias por las mujeres que se levantaron antes que usted en su familia y en su iglesia.