Velero sobre el mar bajo un cielo de tormenta al atardecer

Inspirado en John Newton
1 Timoteo 1:15 · Una gracia más grande que nuestro pasado
1 Timoteo 1:15

Si la gracia alcanzó a Newton, también le alcanza a usted

Por Giovany Quintero

«Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero.»

1 Timoteo 1:15 · Reina-Valera 1909

John Newton nació en Londres en 1725 y pasó su juventud en el mar. Fue capitán de barcos dedicados al comercio de esclavos, un oficio que más tarde recordaría con vergüenza. Una tormenta en el Atlántico en 1748 marcó el comienzo de un cambio lento: empezó a leer la Biblia y, con los años, se hizo pastor anglicano en Olney, donde escribió himnos, entre ellos el que hoy conocemos como «Sublime gracia» (en inglés, Amazing Grace).

Ya mayor, Newton publicó un escrito en el que denunciaba el comercio de esclavos y confesaba su propia participación, y apoyó el movimiento para abolirlo. Se le atribuye haber dicho que, de todo lo que su memoria conservaba, quedaban dos certezas: que era un gran pecador y que Cristo era un gran Salvador.

Esa certeza es casi una paráfrasis de 1 Timoteo 1:15. Pablo, que antes había sido «blasfemo y perseguidor é injuriador» (v. 13), no escribe “entre los cuales hay algunos como yo”, sino «de los cuales yo soy el primero». No lo dice para humillarse, sino para mostrar hasta dónde llega la misericordia: si alcanzó al primero, nadie queda fuera de su alcance. El versículo 16 lo explica: fue recibido a misericordia «para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia».

La frase «palabra fiel y digna de ser recibida de todos» incluye a quien siente que su pasado lo descalifica. Reconocer lo que fuimos no es para quedarnos en la culpa, sino para entender mejor la gracia de quien nos recibió. Si hoy lleva una vergüenza que cree que lo aparta de Dios, este versículo le dice que Cristo vino precisamente por personas así.

Este versículo forma parte de nuestra selección de versículos sobre el perdón y la gracia.

Para pensarlo hoy

  1. Piense en un error o un pasado que aún le avergüenza y llévelo a Dios sin esconder nada.
  2. Dé gracias por alguien que le mostró misericordia cuando usted no la merecía.
  3. Muestre hoy esa misma misericordia a una persona que le haya fallado.

Oración

Señor Jesús, gracias porque viniste a salvar a pecadores, y yo estoy entre ellos. Recibo hoy tu misericordia y te pido que mi vida refleje tu gracia con los demás. Amén.

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